La mayoría de las startups no mueren por falta de ideas. Mueren porque no saben qué medir.
Miran dashboards llenos de números que suben y se sienten bien. Total de usuarios, descargas, visitas. Todo crece. Y un día se quedan sin plata, sin retención y sin entender qué pasó.
Eso es exactamente lo que Alistair Croll y Ben Yoskovitz llaman “vanity metrics”: …


